sábado, 19 de enero de 2013

CORTOPLACISTA


Yo,  no me recuerdo.
De vez en cuando titubeo, de vez en cuando camino con certeza.
Nunca recuerdo pero tampoco olvido.
Tengo una madre hermosa y 2 hermanas también.
Tengo 2 barraganas cuyos nombres comienzan con las mismas consonantes (S)
Tuve muchas narcosis en cadena (los sigo teniendo aún).
Tengo metas que no consolido.
Mi memoria tiene mil laberintos.
Mi corazón está en retiro.
No sé cuál es la salida, pero siempre tanteo el comienzo.
Perdí personas importantes y ahora no sé quiénes son.
Se extinguieron seres que no sé en dónde están (extraño).
No sé a quiénes extraño pero anhelo verlos.
Tengo objetos que no necesito pero sin embargo ahí están.
Necesito objetos de interés sin embargo, no los poseo.
Escribo lo que armonizo y a la vez lo que arrincono.
Capturo lo que veo y quiero, y también lo que desprecio.
Me gusta la calma
¿Cuándo tuve calma? (ya no me acuerdo)
Me gusta el aislamiento acompañado de deseos.
Me gustan los viajes pero me aterrorizan los contratiempos
Soy una pusilánime y no sé aún de qué.

Mi mente es cortoplacista.


Hace mucho.


Las  voces de mi interior emanan un cargado  vaho lleno de encandilamientos e ilusiones  sobre ese ser tan fatuo que dice ser muy  fuerte  y sin darse cuenta es el más débil. 
Tonta la sombra se va desvaneciendo e inconscientemente cree en todo ese amor. Lentamente la chispa se desintegra mientras tratamos de encenderla,  pero  yace en el fondo de mi interior un retumbante eco que evita toda esta ilusión.

Los espejos reflejan un supuesto yo y detrás de eso no hay más que dos oscuras sombras intentando llenar vacíos inciertos y poco certeros, mientras el eco sigue gritando silenciosamente que ¡Oiga mi corazón!

Él lucha por quedarse con la sombra sin embargo, el cabizbajo eco se va quedando sin voz. Ya cansado de luchar decide marcharse y aquella sombra confundida, raudamente se disipa por lo más hondo de su laberinto y a su espalda viene él intentando calmarla y se da cuenta lo inevitable que era abrazarla.

Ella ya había perdido el eco que tenía, se refugió en la soledad, caminando lentamente sin destino y así,  se dio cuenta de su error. Como siempre él no la soltaba, presentía la nostalgia, la pesadumbre y el desánimo de olvidar ese espejismo que duro exiguo.

La sombra ya no tenía temor, el eco la había encontrado con un halo de esperanza, mientras  él estaba sentado tratando de relegar a ella. Eran dos individuos esperando la sentencia de la sombra, ella tan frágil y compasiva no dudo de elegir su empírico amor.

(Ahora sé que ya no estás, pero sé que siempre estarás y a la vez no. Gracias.)

Polos Opuestos

Somos Génesis y final
Somos Paz y guerra
Somos Resplandor y oscuridad
Somos Amor y rabia
Somos Melodía y silencio
Somos Soledad y comparsa
Somos Truco y verdad
Somos Locura y razón
Somos Suma y resta
Somos Astro y satélite
Somos Números y letras
Somos Terror y comedia
Somos Justicia y tiranía
Somos Gallardía y miedo
Somos Belleza y desproporción…

En conclusión, nunca seremos individualidad.